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 Por Manolo Pinedo
Cada ciudad tiene sus fotos y sus fotógrafos. Estos, cada uno/a tienensus registros. De Cuenca conocemos las fotos de los Zomeños, de Catalá-Roca, (casi insuperables en su guía de Cuenca en colaboración con CésarGonzález Ruano). Y más particulares, cada barrio tiene sus fotos yfotógrafos, Pinós, en el periódico dejo una buena colección suelta. Lujan las hizo del Barrio de El Perchel, San Antón, poco conocidas, pero ahí están, hubo una exposición. Ramón Herraiz también hizo las suyas ilustrando libros diversos. Del barrio de Tiradores se empeñó David Culebras haciéndolas, como si en un reparto de tareas le hubiera caído en suerte.
Las hizo sin horarios previstos saliendo de su casa al inicio del reciente nuevo siglo y dándose unas subidas y bajadas por el enriscado barrio, su barrio, porque nunca ha dejado de vivir en él.
Haciendo fotos cómplices de fotógrafo conocido, familiar, vecino y amigo, como si hacer fotos fuera su cometido en el organigrama de actividades.
Fiestas, aspectos religiosos en intimidad respetuosa, gente mayor, niños, noches de charlas y hogueras. Noches de asentillo y charleta de vecinos donde se repasan las novedades del día mientras los niños juegan alrededor.
En la calle, en su barrio. En los tiradores, barrio popular y cercano, de cuestas aguerridas y escaleras ingratas. Calle Real arriba desde la calle de Las Torres, y la puerta de Valencia, la Hoz del Huecar, todo para arriba, hasta los depósitos del agua del Cerro Molina.
Y más arriba el corazón de Jesús amparando vigilante. Barrio de chimeneas humeantes en invierno, donde acabándose el verano se guardaba leña en las leñeras, ahora trasteros o trasteros leñeras, donde se almacenaba tras subirla trabajosamente una vez recogida en los cercanos montes después de las podas.
También se subían a lomos de pesada bicicleta "BH" o en carretillas los rechonchos sacos, remendados de tantos servicios, rellenos de serrín de las cercanas fábricas de aserrar maderas siguiendo las vías del tren, Serrín que ardía despacio en las estufas todo el día.
El Barrio de los tiradores se va asentando escalonadamente en la base del cerro del Socorro, fuera de la ciudad medieval amurallada que tenia en la Puerta de Valencia los límites de la vieja ciudad, el río Huécar y la calle de las Torres actualmente.
Su origen se ocasiona por la necesidad de espacio con el aumento de la economía generada por la industria textil que se inicia en el s. XV-XVI. También se especula que fueron los judíos expulsados del barrio del Alcazar los que se asentaron por primera vez.
Su arquitectura es totalmente popular y pobre, donde la orografía obliga a que las calles sean estrechas, con escaleras, recovecos y cuestas, unas casas se amontonan sobre las precedentes, bajas, de humilde construcción dotadas actualmente con los medios y servicios de toda ciudad moderna., con la ventaja de estar cercana al centro y desligada del trafago capitalino y con una serie de equipamientos que lo hacen habitable y tranquilo, un pequeño pueblo dentro de una "pequeña ciudad" con su arteria principal (calle Real ) y además debido a su ubicación disfrutando de panorámicas vistas a la ciudad antigua que hacen del barrio un sugerente mirador.
Un Barrio fotogénico con raigambre en la ciudad.
Y David Culebras lo ha fotografiado.

ENLACE A LA COLECCION TIRADORES UN LUGAR

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